sábado, 25 de octubre de 2014

El cielo es real

Por fin pude ver la película dichosa, y me ha hecho tanto bien que he pensado en poner aquí una reseña sobre el libro, que he encontrado en la Wikipedia. 

El cielo es real (título original en inglésHeaven is for Real: A Little Boy's Astounding Story of His Trip to Heaven and Back) es un libro que relata la historia de un niño pequeño en su viaje de ida y vuelta al cielo, escrito por Todd Burpo y Vicente Lynn. En 2010 fue superventas del New York Times.1 Fue publicado por Thomas Nelson Publishers.1 El libro documenta unaexperiencia cercana a la muerte de Colton, el hijo de Burpo, que por entonces contaba 4 años de edad. En abril de 2012 se habían vendido un millón de libros electrónicos.1

Como no podía ser de otra manera, el libro fue llevado al cine y he podido ver la película, que tiene los siguientes datos:

Título: El cielo es real
Título original: Heaven is for Real
País: USA
Estreno en USA: 16/04/2014
Estreno en España: 19/06/2014 
Productora: Roth Films 
Director: Randall Wallace 
Guión: Christopher Parker 
Reparto: Greg Kinnear, Kelly Reilly, Thomas Haden Church, Connor Corum, Lane Styles, Margo Martindale, Jacob Vargas, Thanya Romero, Danso Gordon, Rob Moran, Nancy Sorel, Darcy Fehr, Vivian Winther, Pete Hudson, Ursula Clark 
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Sinopsis:

El actor nominado al Oscar® y ganador del Emmy® Greg Kinnear (Mejor… imposible, Pequeña Miss Sunshine) encarna a Todd Burpo, un pequeño empresario, bombero voluntario, pastor, y padre de familia que intenta llegar a fin de mes en lo que ha sido un año duro. Tras tener que someterse Colton (el recién llegado Connor Corum en su debut cinematográfico), el inteligente hijo menor de la familia, a una cirugía de emergencia en el hospital, sus padres, Todd y Sonja (Kelly Reilly, El vuelo, Sherlock Holmes) están locos de contentos por el milagro de su recuperación. Pero no están preparados para lo que ocurre a continuación -- Colton empieza a hablarles con total naturalidad y seguridad sobre su asombroso viaje de ida y vuelta al cielo. Cuando Colton inocentemente le cuenta a sus padres detalles de cosas que es imposible que pueda saber, Todd se topa con un muro de misterios y dudas hasta que lo derrumba y halla esperanza, el asombro, y la fuerza del propósito.

Puedo asegurar que no te quedas igual que antes de verla, la recomiendo sin dudarlo, sobre todo si estás pasando por un tiempo difícil, en el que te cuestionas todo y sientes que no hay esperanza. El cielo es real y sólo hay un camino para llegar a él, Dios es real y Jesucristo es su hijo, que murió por todos nosotros para el perdón de nuestros pecados, y aceptándole a él como señor y salvador podemos considerarnos hijos de Dios, hijos suyos y merecedores de la vida eterna, no por nuestros méritos, sino por su sacrificio en la cruz. Dios es amor, él nos ama y nosotros debemos amarle a él como padre y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

En el evangelio de S. Juan capítulo 1 versículos del 1 al 12 dice así:

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Éste era en el principio con Dios.  Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.    Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.    Éste vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.  No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.    Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.  En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.  A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.  Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

Pues ahí queda eso, yo no puedo convencer a nadie, y además no lo pretendo, un día me encontré con esta verdad y ya hace 19 años que sigo a Jesús y trato de ser como él, y te invito a que reflexiones sobre tu vida, sobre tu pasado y sobre tu futuro, y sobre qué crees que pasaría si murieses mañana. Yo estoy seguro de que si muriese mañana iría al cielo con el Señor ¿y tú?

viernes, 24 de octubre de 2014

No tengo tiempo para hacer nada de lo que me gustaría hacer

Es complicado abarcarlo todo, uno quisiera hacer miles de cosas y leer todos los libros, y hacer todos los viajes, pero el tiempo es finito, el dinero escaso, y el tiempo necesario para ahorrar para hacer los viajes, comprar los libros y hacer tantas cosas...

Un compañero de trabajo me dijo una vez "las cosas se hacen con orden y secuencialidad" lo que que quiere decir que las cosas hay que hacerlas una detrás de otra y en orden ¿y cómo determinamos el orden? evidentemente marcando prioridades y dependencias entre las cosas que queremos hacer.

La prioridad es vital, no debemos dejar de hacer lo importante para hacer lo urgente, y lo que es evidente, es que no podremos empezar una casa por el tejado, primero son los cimientos, el suelo, el encofrado, los pilares, los pisos, las paredes, las puertas... y por último el tejado. No soy un experto en construcción, quizás no sea el orden correcto, lo que quiero dejar en claro es que hay cosas que hay que hacer primero.

Todas estas son ideas sueltas sobre la idea principal de este post: que no tengo tiempo para hacer nada de lo que me gustaría hacer. Hay que organizarse, ponerse objetivos, metas, y trazar un plan para conseguir llegar a ellas. El tiempo es finito, el tiempo de uno, el de la vida de uno, porque la vida tiene un tiempo, desde que nacemos hasta que morimos, y no tenemos ni las mismas fuerzas, ni las mismas ganas, ni el mismo conocimiento, ni los mismos recursos en todas las edades.

En el libro de Eclesiastés hay un capítulo que habla de esto:

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.  Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;  tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;  tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;  tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;  tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;  tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;  tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.  ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?    Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.  Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.  Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;  y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.  He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.  Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.

Eclesiastés 3:1-15

Así que mejor no agobiarse, mejor sentarse tranquilamente frente a una hoja de papel, y escribir esas metas, esos objetivos que queremos cumplir, marcar prioridades y trazar un plan, y tomarse su tiempo, porque para planificar hay que tomarse su tiempo de modo que no lleguemos a la mitad del plan y nos demos cuenta de que estábamos equivocados, entonces tardaremos el doble en lograr lo que queremos. Pensar bien las prioridades y las tareas que hay que ejecutar para llegar a la meta, el tiempo que nos llevará y los costes que nos ocasionará, y prepararnos bien para iniciar la carrera y dejar de estar agobiados.